Las virtudes como aplicación de la Inteligencia Moral
Las virtudes
La vivencia de las virtudes guía el comportamiento humano, para actuar en orden al bien sobrenatural y natural.
La familia es el contexto idóneo para aprender sobre las virtudes y practicarlas, para que los comportamientos surjan de convicciones profundas (Isaacs, 2003, p. 26) y no de impulsos, actitudes reactivas y peor aún de las malas pasiones.
Lo mismo aplica a las organizaciones, es preciso nutrir a sus colaboradores con la Inteligencia Moral, es decir el conocimiento de las virtudes, para que actúen con rectitud y guiados por las virtudes que más promueve la organización.
Cabe mencionar que el enfoque de Moralis Coaching es católico (moral cristiana) y psicológico desde la teoría Cognitivo Conductual.
Hábitos que ponen orden...
Las virtudes aplicadas son hábitos operativos concretos, es decir formas de comportarse que establecen orden. Por ejemplo, las virtudes teológicas: fe, esperanza y caridad “son hábitos operativos infundidos por Dios en las potencias del alma para disponerlas a obrar según el dictamen de la razón iluminada por la fe. Tienen por objeto al mismo Dios”. (Isaacs, 2003, p. 31) Dan una guía de cómo el ser humano ha de relacionarse con Dios.
En cambio, las virtudes morales naturales o sobrenaturales, no tienen como fin directo a Dios, sino que son aplicadas a la vida cotidiana, para el bien de sí mismo y del prójimo, con el fin de agradar a Dios.
Con este breve comentario, se le anima a explorar y aprender sobre las virtudes humanas.


Comentarios
Publicar un comentario