Descripción de virtudes y su aplicación
La Justicia
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Rol |
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Derechos |
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A continuación, se brinda un ejemplo:
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Rol |
Deberes |
Derechos |
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Hija adulta |
Colaborar con las tareas de la casa (limpieza) |
Recibir apoyo cuando sea necesario por parte de otros miembros de la familia. |
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Hija adulta |
Proporcionar forma económica para cubrir las necesidades de sus padres adultos mayores. |
Recibir los beneficios económicos familiares (techo, alimentos, servicios básicos, un espacio propio…) |
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Hija adulta |
Brindar un trato de amabilidad y respeto a los miembros de la familia. |
Recibir un trato de amabilidad y respeto. |
Este ejercicio puede ser aplicado a nivel familiar y también en las organizaciones. Tener claridad de mis deberes y derechos, dentro del contexto específico donde se está, es la base para practicar la justicia .
Como indica Isaacs (2003, p. 296): “La justicia solamente se realiza respecto a otras personas”. Es decir, es una virtud que se aplica en nuestras relaciones interpersonales (principio de alteridad).
En la justicia también se aplica el “derecho estricto” es decir que la justicia no es un regalo, sino actos que se deben hacer porque corresponde . Resulta aquí muy importante la capacidad de cada persona para reconocer lo que debe a los demás, de acuerdo con su relación con ellos. Por ejemplo, los hijos que ven a sus padres como sus sirvientes, son muy injustos, no cumplen con sus deberes para con sus padres. Los colaboradores de una organización que solo piensan en sus derechos y no cumplen con sus deberes, están siendo injustos, igualmente los obstáculos que solo quieren explotar a sus empleados sin cumplir los deberes para con ellos.
Como puede apreciarse la justicia pone orden en nuestras relaciones. Y se requiere ejercitar la voluntad para aplicarla.
En la justicia se aplica la igualdad, ya que la justicia busca equilibrio entre deberes y derechos, de lo contrario el acto no sería justo.
La justicia tiene una amplia aplicación a todos los contextos sociales:
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Entre las personas
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Entre las organizaciones o instituciones y las personas.
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De las personas hacia las organizaciones o instituciones.
El egoísmo como obstáculo para la justicia
El más implacable enemigo de la justicia, el amor, la paz y todas las virtudes es el egoísmo .
Este fiero dragón que cada uno lleva dentro, en algunos más pequeño en otros más grande, no da tregua, está siempre en guerra y asalta en cualquier momento. Son esos instantes donde las actitudes reactivas prevalecen y el sano pensamiento se queda atrás, peor aún la total ausencia de las virtudes. Porque no se piensa en nada más que en el propio “yo” sus intereses, beneficios y gustos.
Suele ser tan sutil que poco se le percibe, ya que la idea del egoísmo es de aquella persona que no quiere compartir sus cosas, un aspecto muy pequeño de este gigantesco monstruo.
Vamos a realizar una breve exploración de las múltiples caras que tiene el egoísmo y la forma concreta en que se opone a la justicia.
Analice las siguientes frases:
1. Buscar mi propio placer a costa de lo que sea.
2. No incomodarme por nadie y por nada.
3. Mis intereses son primero y me enojo si alguien los toca.
4. No aguanto los defectos de los demás.
5. No doy mi ayuda que cada quién se haga responsable de lo suyo.
6. Quiero mi paz, por eso me aíslo para que los demás no me molesten.
7. Me meto en mi propio mundo y no me interesa compartir con gente diferente de mí.
8. Quiero ser tu centro de atención, que me mires, me respetes, me deseas, me ames, me complazcas, ser lo único importante.
Observa sus actitudes. ¿Cuáles de estas frases se ajustan a usted?
Para descubrir las diversas caras que tiene el egoísmo en usted, le invitamos a observar, los motivos por los cuales se enoja o se irrita.
Observe sus emociones, pensamientos y acciones.
Cuando giro mucho en mi mismo(a) es muy fácil que no cumplan con mis deberes respecto al prójimo, que posponga mis responsabilidades, las evada o simplemente atropelle a mi prójimo desde formas aparentemente sin importancia, hasta verdaderas agresiones y daños como el robo, fraude, violaciones, golpes, homicidios y más.
Registro de mis actitudes, pensamientos, palabras o emociones egoístas.
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Fecha |
La persona que sufrió mi egoísmo |
Situación ¿Cómo fui egoísta? |
¿Cómo debería haber aplicado la justicia? |
Observaciones |
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Observa, así podrás ir tomando más conciencia de tus actos y podrás modificarlos.
EL AMOR (LA CARIDAD)
Una de las palabras más manipuladas en las más variadas formas es: el amor. Por ello, resulta básico preguntarse ¿qué es el amor? De acuerdo con Santo Tomás de Aquino (1273) citado por Marín (1996, p. 331), el primer campo del amor es hacia Dios, luego hacia el prójimo y posteriormente hacia uno mismo(a). El amor es la relación de amistad entre Dios y el ser humano, donde hay un trato de mutua benevolencia y se da una comunicación de bienes. Por lo cual la oración, es el medio básico para que se dé esta comunicación, se cultive la amistad y se puedan intercambiar bienes de muy diversas formas. Dios cada día nos llena de bienes es decir bendiciones o beneficios de muchos tipos, ser agradecidos por estos regalos, es una expresión de amor, que el ser humano le importa los intereses de Dios, su Casa, su Causa (la salvación de las almas). ). ) y se aplica a trabajar en ello, es una forma en que da sus bienes (internos y externos) a Dios. Este amor (amistad) entre Dios y el ser humano se desborda en el prójimo y en sí misma(o). Lo cual se aplica en todos los ámbitos: familia, trabajo, estudio, iglesia, comunidad, deporte, etc.
La gran pregunta: ¿Cómo está su vida de oración? Otras preguntas que le pueden orientar a revisar su estado actual son ¿Cómo describir su amistad con Dios? ¿Es un extraño para usted? ¿O algún enemigo quizás?
Por favor escriba sus observaciones:
La caridad orienta
nuestras intenciones, para que el objetivo sea agradar a Dios, amarle,
servirle. Es decir, cuido mi familia,
trabajo, estudio, hago diversas actividades con la intención de agradar a Dios. Esta forma de pensamiento le da orden y
coherencia a la vida humana, como resultado paz y gozo, aún en medio de
dificultades.
Aquí es muy importante
que revises con honestidad, ¿Cuáles son tus intenciones? en la familia,
trabajo, estudio, etc. ¿Qué te mueve a actuar de la forma que lo haces actualmente?
Por favor escribe las
ideas que te surjan:
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Contexto
(familia, trabajo, estudio…) |
Intenciones
que me observo en mi comportamiento |
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La intención que mueve
nuestro comportamiento es crucial. Las
siguientes preguntas pueden ayudar para auto conocerse; la más importante es la
primera, enfocada al ser.
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Contexto |
¿Qué quiere
ser y por qué?
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¿Qué quiero
hacer y por qué?
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¿Qué quiero
tener y por qué? |
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Personal |
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Familia |
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Trabajo |
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Estudio |
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Comunidad |
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Otro |
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Como indica Marín
(1996):
cuando
nos amamos a nosotros mismos o al prójimo por algún motivo distinto de la
bondad de Dios, no hacemos un acto de caridad, sino de amor natural,
filantropia, etc., o acaso de puro egoísmo, por las ventajas que nos puede
traer. (p.318)
No es usual que vivamos
para agradar a Dios, lo que es común es que busquemos nuestro propio beneficio
y disfrute, es decir que seamos egoístas y esto es fuente de conflictos en la
familia, el trabajo y demás ámbitos. No
bastan las fuerzas humanas para vivir la caridad, ya que:
En
cuanto virtud sobrenatural, el hombre solo puede llegar a poseerla por divina
infusión. Jamás podría alcanzarla por
sus propias fuerzas naturales, ya que el orden sobrenatural rebasa y trasciende
infinitamente el poder y las exigencias de todo el orden natural. Por eso Dios
la infunde en la medida y grado que le place, sin tener para nada en cuenta las
dotes o cualidades naturales del que la recibe (24, 2-3) Santo Tomas de Aquino
(1273) citado por Marín (1996, p. 318)
La buena noticia, es
que podemos pedir esta maravillosa virtud y lo que nos toca es disponernos a
Dios para recibirla y aplicar la voluntad para ponerla en práctica. Para la cual la vida de oración diaria y
constante es fundamental. La vida sin Caridad es vacía.
Aunque
hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy
como bronce que suena o címbalo que retiñe.
Aunque
tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia;
aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo
caridad, nada soy.
Aunque
repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo
caridad, nada me aprovecha.
La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa, no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal, no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.
Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera.
Todo lo soporta.
La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia.
1 Corintios 13, 1-8
No es de la noche a la mañana que se vive una caridad, como la descrita en la cita anterior, es un proceso , un movimiento en ascenso del ser humano hacia Dios, que implica un aumento de la caridad y esto conlleva el desarrollo de las demás virtudes (Marín, 1996, p. 320).
Recordemos que la caridad es la amistad con Dios, se requiere la intención de querer esta amistad , la voluntad de disponerse a comunicarse con este Gran Amigo Divino, recibir con gratitud sus obsequios, darle con ternura nuestros regalos y esto se traduce en hábitos de comportamiento. , formas de pensar, gestión de las emociones, ejercicio de la voluntad con el objetivo de agradar y amar a Dios, en atención a nuestra amistad.
Se necesita pedir a Dios cada día, este inmenso don que es la Caridad (El Amor), disponiendonos a practicarla todos los días, desde los actos más sencillos hasta los más complejos. Cabe destacar lo señalado por Marín (1996) La caridad -lo mismo que las demás virtudes- no aumenta o se arraiga más en el alma por cualquier acto imperfecto, sino sólo por actos más intensos que los anteriores.
Dicha actitud de vida se traduce en relaciones interpersonales positivas y sanas con mi prójimo, un trato amable y respetuoso conmigo mismo(a).
Lo cual mejora el ambiente familiar, laboral y de cualquier otro contexto.
Capacita para desarrollar la resiliencia en tiempos de sufrimiento, porque se ofrece a Jesús Cristo y se une a su Pasión, como un bello regalo a Él, que a su vez se devolverá en paz y ayuda para superar la situación.
Ahora bien, cómo cultivar la caridad implica aumentar la intensidad cada vez más, revisamos ¿Cómo estamos viviendo la Caridad actualmente?
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Contexto |
Descripción de ¿cómo estoy viviendo la caridad? |
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Para replantearnos la forma en que estamos viviendo la caridad, tengamos presente la siguiente cita de Marín (1996) sobre el hecho de amar a Dios sobre todas las cosas:
Es una exigencia intrínseca de la caridad, brotada de la soberana excelencia de su objeto. Desde el momento en que se amará a alguna criatura más que a Dios o tanto como a Dios, la caridad quedaría ipso facto destruida. El amor a Dios ha de ser el motivo de todos los demás amores o, al menos, ha de prevalecer sobre ellos… O nos amamos a nosotros y al prójimo por Dios o no existe el amor de caridad sobrenatural.
En virtud de lo anterior, es preciso replantear la forma en que vivimos y nos relacionamos. Le presentamos las siguientes frases para meditar y empezar a dar pasos CON LA AYUDA DE DIOS, pidiéndole fervientemente nos conceda el DON DE CARIDAD:
Jesús te ofreció este acto.
Jesús ayudaré a esta persona atención en a ti
Jesús voy a trabajar para agradarte
Jesús te ofrece estos esfuerzos para complacerte.
Llene el contenido de su pensamiento con frases que dirijan todo acto, palabra y emociones hacia Jesús. Con la recta intención de agradarle.





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